Espacio revoltoso donde caben sonrisas, ojos, manos, curvas, miradas, enfoques y desenfoques, brujas, vigilias y nocturnidades, ondas hertzianas, voces, cócteles subversivos, cuidados, danzas, agujeros y ventanas, túneles, metamorfosis, juegos, enredos, luchas, perras, gatos, estertores, y apaciguamientos, erizarse de pieles, pensamientos inquietos...y dudas, muchas dudas. Todas las dudas en forma de meollos, y de muñones floreados. De CARNE VIVA.